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martes, 14 de junio de 2016

Pensamiento V

     La mente no te respalda. No importa cuan amparado estes la mente nunca esta ahí para ti. Hay muchos ejemplos que pueden apoyar esta hipótesis, pero escogeré la simple opción de que no he podido escoger de que escribir. En otras palabras no me ha dado inspiración. Eso debe ser una prueba de que la mente no esta ahí para ti.
     ¿Por qué sucede esto? Es inexplicable, pues la mente es la única que sabe y no me dice nada.
Es frustrante querer una contestación que ni la mente puede llegar a contestar. Es espeluznante querer algo y no poder obtenerlo estando tan cerca.
     Pero, te da una razón para que no confíes en la mente. En otras palabras, cuestiona hasta lo que tu mismo piensas.

jueves, 9 de junio de 2016

Abeja

Había
una vez
una abeja feliz.
Ella zumbaba sin fin
y ágil por cada flor.
Con colores amarillos y negros cegadores
alegraba el día y arropaba la noche.
De su zumbido emanaba un gran ritmo risueño
del cual se fusionaba con la luz y viento.
Que abeja tan perfecta, hermosa y un corazón que transforma.

miércoles, 8 de junio de 2016

Traveling

     It all started in an evening when I saw a mountain far away from where I was. It looked so blurry because of the clouds passing by. It's not because it was high, the mountains here aren't like that, the real reason was that it was a rainy day.
     I couldn't remember exactly how I got there but it didn't matter. The highness of the mountain made me forget all the worries that I had. I kept staring at the mountain and asking to myself: now what do I do? As if the answer to that question wasn't obvious, I started to climb.
     There was a lot of plants with thorns that hurt my hands and legs as I climb. As I climb, I was being scratch little by little with all the thorns in the plants. Just imagine how many scratches I will have when I finish climbing this mountain.
     I stopped because the pain in my hands got unbearable. I sat down to relax my muscles while at it saw my hands fill with scratches. The only thing I could think was in how much it hurt. Plus I was sweating and still had my school's uniform. It was simply uncomfortable.
     I went on climbing until I couldn't climb anymore. My hands and legs hurt a lot, so much that I couldn't even move. I was laying down on the floor which was filled with mud and trying to figure out what was wrong with me. Why was I doing this? Why did I have to do this? Suddenly I felt the muddy floor shake a little, following by some little rocks falling from the top of the mountain. When I notice what was going to happen, I realize that big rocks where falling down and on the way to fall on top of me.
     Strangely, I couldn't feel the pain at all, I actually felt light and refreshed. When I look around I was in an empty classroom, in my uniform and sited alone in my chair. I took my backpack and left... What was I dreaming again?

martes, 7 de junio de 2016

Pensamiento IV

     Desde que tengo memoria siempre he escuchado los títulos que la sociedad usa para identificarte: amigo, familia, conocido, etc. Pero, sinceramente pienso que son usados de una manera errónea.
     Un conocido es una persona que lo vez algunas veces en tu vida y las conversaciones no pasan de un saludo cordial. Un amigo es una persona que la vez más a menudo que un conocido, donde las conversaciones son más interesantes y un poco personales. Un mejor amigo es una persona que confianza y esperas de ella lo mismo o más de lo que tú le das. Un familiar es una persona que, no importa que, siempre estará en tu vida (de manera positiva o negativa).

     Sé que es fuerte usar estos términos y aceptar que no todos son amigos, pero al fin y al cabo es mejor. No tendrás personas a tu lado que son falsas, hipócritas, laposas, etc. Así que te invito a que clasifiques a las personas en tu vida y veras como un rayo de sol sale entre tus preocupaciones.

lunes, 6 de junio de 2016

Actions

     Once there was a bird and a bug. The bird wanted to eat the bug. When the bird got close to eat the bug, the bug started to cry. The bird stood there and looked at the bug confuse. After a moment, the bird and the bug:
          -   Why are you crying?

     The bug, still crying, answers:
          -   Because I'm sad.
          -   Why are you sad?
          -   Because my heart hurts.
          -   Why your hear hurts?
          -   Because I feel pain
          -   Why you feel pain?
          -   Because of what you did.
          -   And what did I do?
          -   You ate me.

     The bird confused, told the bug:
          -   I haven't est you.
          -   But in your mind you did.

Seeing through fan blades

     I may just be an object that people turn off and on, but if I could talk and tell my life you wouldn't believe all the things I have seen in the moments of been turn off and on. I would tell you about this human and some of the actions that the human does.

     The fist things I would say about that human is the silence. I think I do more noise than that human in the classes. But, when that human says something the only thing you can hear is when I blow the air. Sometimes I wish I didn't made so much noise so I could listen clearly everything that human says. It's deep and it actually has to do with the subject that the main power is talking about. So, that human contributes to the subject instead of just babbling anything that crosses the mind.
     Even if that human has say it dislikes this place I call home, still accepts that my home is a place to learn by the main power. That human knows what it's the problem with y home, it's actually very simple, what that human doesn't like about my home is not been able to express freely. That human feels it's under a power weren't you can't get away from. The main power can't understand that you actually have an opinion to defend until the end.

     If I had to make a conclusion about this human, I must say that it contributes to my home in a good way. And, in one way or another, my home helps that human too.

Pensamiento III

     La vida consiste de películas cortas que las llamamos memorias. Algunas son de buena calidad como otras son más felices que otras. Pero sin ellas somos un cuerpo sin personalidad ni intelectualidad. Te sientes perdido y sin razón de existir, porque esas películas crean sueños y metas que deseas cumplir. Así que nunca odies tus memorias, ellas son la razón por la cual tú eres tú. Te hacen único y eso es perfección.

Pensamiento II

     Entiendo que es necesario y humano denunciar lo malo que hacen las compañías para ser las mejores y volverse ricas, pero es hipócrita hacerlo y luego apoyarlo.
     Hay objetos que no importa que se seguirán usando, así que no hay manera de que no lo apoyes convirtiéndote en hipócrita cuando te enteras de cómo hacen los productos y no estar de acuerdo.

     Así que, ¿para qué saberlo si lo único que te hace sentir es como mierda por no poder parar de usarlo?

Pensamiento I

     Al principio de nuestras vidas nos enseñan y nos guían por un camino. Ese camino es creado por lo que te rodea.
     Al seguir creciendo, te das cuenta que ese no es el único camino. Existen más caminos que personas en el mundo.
     Así que nunca debes decir que no había otro camino más que el enseñado. Tienden a quedarse en ese camino aunque no les haga felices.
     ¿Por qué se quedan en ese camino? Sería injusto decidir la razón por la cual lo hacen. Solo puedo destacar que yo decidir no seguir el camino enseñado, sino crear mi propio camino. No es único ni nuevo, pero me hace sentir libre y feliz.

     Por eso, sin más preámbulos, abandono mi camino enseñado y me voy a mi propio camino; construyéndolo toda mi vida.

Unión

     He encontrado una leyenda que se me hace muy interesante y que lograra captar su atención.

     Hace mucho tiempo atrás cundo el Agua tenía el poder de la Tierra y los Rayos el poder del Cielo, ambos se ayudaban. Al agua moverse la energía nacía subiendo al cielo y al haber tanta energía en el cielo, las nubes eran creadas y llovía.
     Sin uno del otro era imposible que los dos reinos existieran. Solo había una regla que no se podía romper: la energía siempre subía al cielo y el agua siempre bajaba a la tierra. Sin romper esta única regla el mundo trabajaba sin cesar.
     Hay un único momento en el que el Cielo y la Tierra se unen. El reino del Aire odiaba su unión, así que con todo su ejército atacaba a los dos reinos. Formaba la técnica de guerra llamada Tornado; a veces la empezaba desde la tierra y otras desde el agua. La técnica de Tornado giraba de abajo hacia arriba, causando muchos daños a los reinos del Agua y Rayo.
     En uno de los ataques del reino del Aire pasó algo increíble. Del Cielo bajó parte del ejército del Rayo lleno de energía para parar el ataque del reino del Aire. De la Tierra subió parte del ejército del reino del Agua para ahogar los soldados del reino del Aire.
     La técnica Tornado fue parada. Pero, la regla fue rota; el ejército de ambos bandos, Agua y Rayo, no pudieron regresar a sus reinos.
     Esto no fue malo, al contrario se formó una unión más fuerte entre los reino del Agua y Rayo. La parte del ejército del Rayo que cayó hizo que la Tierra se moviera. La parte del ejército del Agua que subió le dio el color azul al Cielo.
     Ahora al ver al horizonte puede ver la unión de los dos reinos al ver que el cielo y el agua se unen. Gracias al movimiento de la Tierra el mundo evolucionó y es lo que es hoy día. Pero el reino del Aire no se da por vencido y trata de separar el reino del Agua y Rayo. Pero nunca podrá. ¿Qué más que al ver al horizonte puede probar su unión inseparable? Su color que los une como uno y los enlaza en un modo que no puedes diferenciar cuando empieza uno y cuando termina el otro.


     Ahora la pregunta de siempre: ¿será esto verdad o mentira? Tu perspectiva y mente lo contestara, además esto es solo una leyenda.

Una carta para los "ayudantes" de la vida

     Dicen tantas cosas que no son verdad. Solo por como uno actúa. Preocúpate por ti y síguelo. Cuando necesite ayuda yo lo sabré. Lo pediré, pero no me “ayudes tanto” sin pedirlo. Se llama ser sobrado. Ser metiche, ser un metido. Así que no me ayudes, que tú debes estar igual o peor que yo. No me ayudes para pensar que estas mejor. Porque solo te estás mintiendo y poniendo parchos a tus necesidades con las mías. Si buscas ayuda, no parece. No busques lo que no te puedes dar tu mismo, porque no lo encontraras jamás. Vete y se feliz. No necesites de nadie, se feliz contigo para poder ser feliz con los demás. Buena suerte.

Un punto en que pensar

     Las personas dicen que todo va para bien o para mal. Pero siempre va a ir a su conveniencia.
     Un punto en que pensar. Cuando pasa algo, como un huracán o algo que probablemente es nuestra culpa, largo o corto plazo, culpamos a otro. No tiene que ser una persona, pero un objeto. Algo sin voz y menos voto.
     La invasión de las Iguanas. Las culpamos a ellas, pero de verdad, fue nuestra culpa por traerlas aquí.
     Los coquíes en Hawái, lo matan porque odian su cantar. Los culpan cuando es la culpa del hombre quien los hizo para en esa isla.
     Los huracanes, el calentamiento global y otros sucesos naturales. Culpan a Dios, a los mismos huracanes y al mismísimo calor. Cuando es nuestra culpa que el calentamiento global está creciendo sin parar y haga los sucesos naturales más fuertes.
     No seas tan ignorante y no culpes al que no tiene la culpa. Ve bien y te encontraras que lo que estoy señalando pasa hasta en los salones, las casa, los trabajos y hasta en el baño.
     No seas tan ingenuo de ignorarlo, ya que te unirás a la masa y no podrás salir de ella.
     No seas malagradecido y ponte a hacer algo que valga la pena, si quieres criticar algo.

     Les dejo este punto de vista en reflexión, el que yo me he dado cuanta luego de 16 años.

Un cambio por el tiempo

     Cuando era pequeña, veía a esta niña, tan perfecta y hermosa como una Orquídea. Sus ojos eran verde limón, su rostro redondo y liso, con un cuerpo pequeño pero equilibrado. Comparándola conmigo, ella era hermosísima. Pues yo era tan chata e imperfecta. Mis ojos eran marrones oscuros, mi rostro era como una bola de baloncesto y mi cuerpo no estaba tan lejos de eso.
     Crecí viendo a esta niña tan perfecta al lado mío. Siendo sensible, cariñosa, cuidadosa, respetuosa y alegre. Mientras yo era una amargada, seria, irrespetuosa e irresponsable. Todo lo opuesto a esa niñita perfecta.
     Pero, yo sabía algo que todos no saben: ella odia. No saben todas las cosas que ella dice. Dice cuanto odia a la gente, cuanto le disgusta que la llamen lindura. Yo no he insultado u odiado a alguien como ella odia e insulta a todo el que le pasa por al frente.
     Me quedé sin palabras cuando la escuché por primera vez, a esa niñita perfecta, insultar a alguien. No pude entender la necesidad que tuvo para tener que insultar a esa persona. Y a mí me va como la mala, claro, porque no escondo lo que es verdad. Las digo en a cara la verdad. Pero ella, no. Se pasa insultando a rey mundo todo el tiempo. Haciendo chismes y mentiras de la gente.
     ¿Y a quién culpan? Pues a mí,  ¡¿quién más?! Si la niñita perfecta nunca hace nada.
     Así, ha sido toda mi vida. Comparándome y culpándome con esa niñita perfecta. Tristemente no puedo hacer nada. ¿Quién me va a creer? ¿Quién va a protegerme? Nadie. Estoy sola, sola y sin remedio.
  
     Desde que era pequeña, era la niña más perfecta. Con mis ojos verde limón, mi rostro redondo pero liso, con mi cuerpo pequeño pero equilibrado. Me comparaban mucho con esta niñita chata y des perfecta. Pues, tenia ojos marrones oscuros, rostro como bola de baloncesto y su cuerpo redonda como un sartén.
     Crecí viendo a esta niñita imperfecta sufriendo por mí. Pues, a mí nunca me hacían nada. Como era tan perfecta, ¿qué errores verían en mi? Tristemente a ella la culpaban de todo. Siendo ella culpable o no.
     Pero, ¿saben qué? Ella es tan delicada y limpia que creo que sobrepasa mi belleza física. Pues sus pensamientos son tan ingenuos que dan pena. Tan sola y si  nadie a quien acudir.
  
     A veces cansa que te regañen por cosas que no haces. No los culpo, ¿cómo van a regañar a alguien que se ve como un angelito? Pero a mí, que me veo como una bola, me cogen y me tiran regaño tras regaño. En vez de estar regañándome deberían estar pendientes a la niñita perfecta. Todas las maldades que hace y todas las cosas horribles que dice.
     Pero no, prefieren vigilarme a mí que a esa niñita perfecta. No entiendo la diferencia. ¿Por qué ella no la regañan si es tan mala? ¿Será por su físico? Lo que sé es que, un día, la van a encontrar actuando como ella y se van a dar cuenta que hay debajo de esa carita de niña buena y perfecta hay maldad.

     Hay veces que por poco encuentran las pequeñas maldades que hago. Pero, nunca me culpan, culpan a la niñita chata. Siempre. Es algo un poco gracioso y patético. Al ver mi carita de niña buena no pueden culparme de nada. Pero les diré algo…siento un poco de enojo. Por más que la culpan no enseña en su carita chata tristeza ni enojo. ¿Por qué no? Si la culpan de algo que no hizo… ¿Cómo lo hace?

     Les diré una verdad, no creo que encuentren quien soy en verdad. Ni encuentren como es de verdad la niña perfecta. Son muy ignorantes para darse cuenta que hay debajo de nuestras caritas.
     Si ellos no van a hacerlo, yo voy a hacerlo. Voy a ensenarles a todos quien en verdad somos.

     Saben, aburre un poco ser la niña perfecta todo el tiempo. Debe ser interesante que se enteren que soy peor que esa pobre niñita chata.
  
     Quiero que vean como es ella, como esa cara tan linda y perfecta es de verdad. Fui donde ella, con esa carita perfecta. Cogiéndole por el pelo le hale la piel fuera de su cuerpo. Dejando ver su alma negra y perversa.

     Cuando me vi, fuera de mi cuerpo, grité con enojo. Me confundí… ¿Quién era ahora? Con el enojo encima, que ponían mis ojos rojos, cogí la piel de la niña chata y le hale la piel fuera de su cuerpo… Dejando ver esa alma blanca como la nieve…llena de paz y amabilidad como una madre. Me quedé sin palabras, era algo que no esperaba. Aunque lo sabía, nunca pensé que en verdad pudiera ser más bella que yo.


     Al dejar ver como somos, escogimos ser una persona por primera vez en la vida. Dejando ver quien somos en verdad: una niña con ojos marrones oscuros, una cara chata pero con cuerpo pequeño pero equilibrado, con un alma blanca y perversa. Llamándonos Joven.

Recuerdo

     Fuertes zumbidos daban vueltas al rededor de mi mente. Llenándome de tristeza y llenándome la cabeza de pensamientos que no existían antes en mi vida ni en mí ser.
     A veces me ponían a actuar de una manera incorrecta. Sabía que estaba mal, pero no podía parar. A veces me hacían sentir triste, pero no les importaba disculparse ni nada por el estilo. A veces se iban por un tiempo dejándome en la soledad. Pero luego volvían, buscando una información que no tenía. Se enojaban cada vez que no le era útil. Muchas veces me pregunte porque. Pero nunca me atreví a preguntarles la razón por la cual actuaban de esa manera hacia mí.
     Eran muchas las veces en las cuales esas voces me echaban la culpa de cosas que no hice. Me pedían hacerles favores que seguramente eran hasta en contra de la ley. Hubo veces que quise parar de escuchar a esas voces. Pero cada vez que trataba de alejarme, las voces se volvían más fuertes y me lastimaban.
     Hubo muchos momentos en los cuales pensaba en callar esas voces al cortarme. Pero me ponía a pensar que tal vez eso era más doloroso que escucharlos. Hubo muchas veces que quise acabar con mi vida con tal de nunca escucharía esas voces de nuevo. Pero me daba miedo, sin escuchar esas voces no podré estar en contacto con las personas en el mundo.
     Tuve muchos pensamientos que estuvieron por años rondando en mi cabeza sin salir. Hasta que por fin, un día, se callaron y se fueron. Al principio me preocupé, pensé que había pasado un terrible acontecimiento. Pero cuando vi que me sentía feliz cada vez que me recordaba a mí misma que ya no tenía que escuchar esas voces, vi que esto era un gran regalo. De repente, una luz apareció frente a mí. Era una luz tan brillante que tapaba mi visión por completo. Me empezó a hablar, me dijo unas simples palabras que nunca podre olvidar ni nunca podrán escapar de mi mente. “No es la culpa de nadie que no puedas ver, ni la culpa de nadie que tengas que oír”.

     Momentos después, veía todo a mí alrededor. Pero, no podía recordar como escuchar. Solo recordaba esa voz que me habló por última vez antes de quedarme sin la capacidad de escuchar ni oír de nuevo.

La soledad de ser único

     Había una Flor, sola y alojada detrás de una montaña, con la única compañía de un
Árbol. Estaban juntos al frente de cada uno. Como la Flor, el Árbol era el único en su clase.
     La Flor era hermosa e irrepetible. Con pétalos perfectamente alineados a ella. Con el centro que no le faltaba ni una parte de su polen.
     Al contrario de la Flor, el Árbol tenía un físico deteriorado. Con sus ramas débiles sin hojas que taparan esas heridas de la edad.
     Pero no nos dejemos llevar por el físico, sino también lo interno de la Flor y el Árbol.
     El Árbol era un joven a punto de empezar a crecer. Era un niño, feliz y sin conocer el mundo del más allá. Pero con sueños que viajaban el mundo más de una vez.
     Al contrario de Árbol, la Flor era una amargada de la vida y de sus sueños. Aunque era joven y bella, se cortaba los años y sueños con la amargura de ella.

     Su relación era muy simple y sin corazón. Solo se acompañan en la soledad detrás de esa montaña.
     Aunque la Flor veía la vida con sueños rotos, el Árbol no se dejaba caer las esperanzas de algún día poder ver el mundo más allá de su imaginación.

     Un día, el Árbol se dio cuenta que la Flor no estaba igual. Su interior estaba reflejando en si exterior. El Árbol no sabía qué hacer, nunca le había hablado a la Flor que de bella se estaba convirtiendo en la fealdad de la muerte.
     Así que el Árbol le empezó a hablar, pero la Flor no lo cogió de buena manera. Todo lo que el Árbol le decía la Flor lo cogía en el mal sentido de las humildes palabras del Árbol. La Flor no podía creerle, ya que no podía confiar su alma en nadie. De momento, sorprendiendo a la Flor, el Árbol le decía que su interior siempre ha sido lo más importante. La Flor se quedo callada contemplando al Árbol.
     Luego la Flor empezó a llorar, no quería morir. No quería dejar de ser bella y que nadie pudiera llegar a donde estaba. No quería que nadie tuviera su corazón para que no lo rompiera.
     El Árbol comprendió a la Flor, eso es lo que siempre ha querido. Quería esa relación con la Flor. Que hablaran y compartieran sentimientos y sueños que algún día llegarían a tener.
     Al escuchar esto, la Flor lloro y pidió perdón por no haber sido bella desde su ser, como era el Árbol. El Árbol la perdono y le dio las gracias. Teniendo confianza, la Flor le pregunto porque al Árbol. Con una sonrisa el Árbol le dijo estas palabras: Gracias porque, aunque estábamos en la soledad, me hiciste sentir único para ti y para mí.

     Luego de unos días más, la Flor estaba por morir. El Árbol le hablaba y trataba de hacer todo lo posible para que la Flor se sintiera feliz. Aunque ellos dos sabían que ya era la hora de la Flor partir. Con los últimos suspiros de la Flor, le dice al Árbol: Gracias, porque de sentirme sola y creer que eso era felicidad, me cambiaste a tu pensar: “Gracias porque, aunque estábamos en la soledad, me hiciste sentir único para ti y para mí.”

     El Árbol se quedó solo luego de la muerte de la Flor. Pero en la soledad, recordó lo que la Flor le dijo y los recuerdos de los últimos días. En su interior el Árbol sabía que alguien si había venido a ver a la Flor y tomar todo lo que era ella: el Árbol.

Perspectiva

     La oscuridad casi siempre trae miedo y temor. El negro siempre tiene un sentimiento de inseguridad y de imaginación al mal. Pensamos en monstruos y demonios. Poderes in imaginables y fuertes. Color oscuro que puede volverte loco en segundos de no ver la luz. Pero la luz, es casi lo contrario de lo que pensamos de la oscuridad. Te hace sentir libre y fuerte. Calmado y suave como las nubes blancas en el cielo. Pensamos en el color blanco al mencionar la luz. 

     Pero, eso no significa que uno es mejor que el otro. O que uno es bueno y el otro es malo. Un color no define una palabra. Puede significar muchas cosas, dependiendo de la persona que le del significado. Como la noche te hace ver tan pequeño, pero la luz te hace ver tan grande al crear tu sombra. Como en el medio del mar te ves tan pequeño, pero que grande te ves al poder tocar el piso donde la arena cae debajo del agua. Como con el azul del cielo y del mar no puedes ver el fin de ellos, pero con el verde de la tierra te hace sentir tan grande al saber que puedes llegar a un límite en el mundo. 

     Aunque los colores no definen las palabras, si definen nuestro ser. Nuestro sentir, nuestro pensar, nuestra manera de ver las cosas una y otra vez hasta que nos cansamos. ¿Nos cansamos? No, nos damos unos segundos para ver otras cosas y colores para luego volver a donde nos quedamos.

Celoso

     A cada centímetro que me acercaba sentía un ardor muy profundo. Pero no podía darme el lujo de parar. Tenía que seguir, seguir hasta poder llegar a lo que causaba ese ardor. Al sentir que ese ardor se convertía en quemaduras, me dio miedo y quise parar. Pero, tenía que saber que era ese ardor que se convertía en quemaduras. Seguí caminando y las quemaduras se volvían llamas. Tuve que parar, el dolor era muy fuerte y no me dejaba seguir. No pude descubrir que era ese ardor que se convirtió en quemadura y luego en fuego. Lo que si descubrí es que cada momento que me acercaba dolía mucho más.

  Creo que lo que eh aprendido es a sentir. A sentir un peculiar sentimiento, perdonando la redundancia. Y ese sentimiento es ser celoso.

Cállate

     Cállate, es lo primero que pienso cuando una persona empieza a hablar. Las razones por la cual esto paso pueden variar, lo que no varía es que las personas prefieren expresarse que escuchar. Cuando se topan con una persona que no tiende a hablar mucho se quedan asombrados o incrédulos. No todos les gusta hablar de su vida como si a todos les importara. Algunos no dicen nada importante, solo hablan por la adicción y el placer de hacerlo.
     Solo porque hay personas que no hablan mucho no quiere decir que ellos no tengan algo mejor que decir. Las personas que hablan mucho tienden a pensar que si no hablas eres bruto o no pudiste captar lo que te dijeron. Pero lo que ellos no saben es que no cedieron a entender las estupideces o barbaridades que ellos dijeron.
     Personalmente, a mí se me hace muy difícil callar cuando oigo la senda de disparates o estupideces que escucho. Si no tienes nada que decir no digas nada, ese refrán no para de ser cierto luego de tantos años. Pero, la razón que la hace cierta es que hoy día es peor el caso de las personas que hablan por hablar.

     Yo como persona soy callada, por lo menos a si me catalogan los demás. A mí me gusta ver, oír y hablar. A veces por no hablar me topo con estas personas que hablan, hablan y hablan. Es como si en mi frete hubiera un letrero que dijera: “Estoy dispuesta a escuchar cualquier mierda que tengas que decir, gratuitamente”. Pero, realmente, no por ser callada me gusta escuchar.

Árbol

     Los sentimientos son como las estaciones del año. Tienden a tener un ciclo, el cual puede ser largo como corto pero sucede.

     Empieza con una brisa en todo tu interior. Nuevos ruidos aparecen, nuevas cosas crecen. Te ponen en un ánimo de relajamiento y el sentido de nuevo en todos lados. Igual que nuevas hojas en un árbol cuando empieza a florecer.
     Luego llega el calor que tiene como adjetivo infernar. Sin mucha brisa y si hay contiene calor en ella. Los ruidos nuevos evolucionan a canciones que dan al calor un humor mejor. Te pone en un ambiente de inquietud y a veces de forma desesperada. Igual que al crecer y enverdecer las hojas de un árbol.
     Continúa un frio caluroso, las canciones empiezan a callarse. Acurrucarse en un sitio seguro y caliente. No se nota mucho pero es verdad. En algunos momentos es más notable que en otros. Como las hojas se ponen anaranjadas o rojas, otras empiezan a caer.
     Terminando con un frio o nieve empieza a tomar posesión de tu interior. No se escucha ni los ruidos del principio. A veces no es notable a simple vista, pero llega el momento que no se puede evadir más. Igual que el proceso donde las hojas caen dejando el árbol desnudo en su totalidad.
     Tristeza o felicidad puede llegar a suceder cuando vuelve a empezar el ciclo. Algunas veces empiezan a nacer de nuevo, otras veces no vuelve a nacer nunca más. Viendo el árbol, tristeza corrió por mi mente y corazón. El árbol no volvió a sacar hojas nuevas como al principio de la primavera anterior.

    No puedo dejar de observar ese árbol que nunca va a volver a florecer. Solo lo vigilo porque quiero estar pendiente y no perderme el momento en que pueda otra vez empezar la primavera para ese árbol.