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martes, 7 de marzo de 2017

Pensamiento VI

     Uno de los dilemas más grandes de la vida humana es si prefieres vivir rodeado de dinero, pero haciendo algo que odias o vivir sin dinero, pero haciendo algo que amas.

     Pero, las cosas no son tan fáciles como tener solo dos opciones. Puede darse el caso que estés rodeado de dinero, pero haciendo lo que amas o vivir sin dinero, pero haciendo lo que odias.

     Tampoco se ha visto el largo de la vida de un humano. Puede que obtengas dinero haciendo lo que odias, pero cuando te retires logras hacer lo que amas. O puedes estar sin dinero haciendo lo que amas, pero cuando te retiras odias tu vida por la falta de dinero. O puedes no tener dinero haciendo lo que amas, pero cuando te retiras seguir amando tu vida. O puedes estar rodeado de dinero haciendo lo que amas, pero cuando te retires odiar tu vida.

     Esto te deja ver que la vida no es un lado o el otro, sino un intermedio que depende plenamente en la persona. Así que antes de juzgar debes cuestionarte con que ojos lo estás viendo: ¿objetivo o subjetivo?

viernes, 29 de julio de 2016

Neutralidad

     ¿Es que no existe algo positivo en todo? No. Si lo hubiera no existiría el mal o lo negativo.
     En la vida debe haber un balance. Se supone que ocurra la misma cantidad de cosas malas como de cosas buenas. Obviamente, no vas a estar pendiente ni contando cuantas cosas buenas y cuantas cosas malas te ocurren.
     A veces piensas que te pasan muchas cosas malas. Pero, en realidad, estas tienden a durar más y dejar un sentimiento fuerte. Si prestas atención a las cosas buenas probablemente pienses que te pasan muchas cosas buenas.

martes, 5 de julio de 2016

Muerte II

16 de junio de 2016.
     De un sueño no muy pesado me despierto al escuchar unas voces que sonaban un poco agitadas. No me asuste, solo me sorprendía la hora que era. De repente veo que mi madre entra por la puerta a medio vestir, como hace todas las mañanas, con un rostro que se me hacía familiar. Cuando me siento para atenderla luego de entrar y llamar me nombre, rompe en llantos diciéndome: "Mi mamá murió."
     Mi postura cambió. No pude entender bien lo que me dijo, dejando salir un "¿Qué?" Ella con la misma voz llorosa me vuelve a repetir la trágica frase. Ahí pude reconocer el rostro que tenía al principio: fue la misma cara que tuvo cuando me dijo que el padre de mi papá había muerto.
     El dolor fue parecido, pero sentí que fue peor. Probablemente es por la cercanía que tenía con ella. La visitaba más a menudo, compartí muchos años de mi vida con ella. Eso hizo que la relación fuera más fuerte y unida. Tristemente es otra fecha para marcar en el calendario.

Muerte I

25 de abril de 2012.
     Un día que vi común, ni bueno ni malo, solo un día más. Como un día mas no me preocupe en decirle a mi familia que la amo. Yo en la computadora, mi padre viendo televisión como un día común. Yo en una esquina fuera de la vista de los demás, sin hablar ni hacer ruido. De sorpresa llega mi madre temprano del trabajo. Ya no es un día común. Mi madre, sin saber que estaba cerca, dice una noticia difícil. Una punzada cruzo me corazón, no lagrimas ni llantos pero si dolor. Me cuestione si no debí escucharlo pero en eso se acerca mi mamá. La mire con pregunta en mis ojos: ¿Escuche sin querer?, ¿El mensaje era para mi también? Ella me miro y puso su cara de cucharita para no llorar. Yo asentí con la cabeza y pensé: Ya hay algo que marcar en este día, una muerte.
     Apague la computadora, no podía seguir actuando como un día común porque ya había dejado de serlo. No quise pensar en nada porque sé que lloraría en un instante. Solo actué no común, lo que llamarían “momento de luto”. Los tres nos sentamos e hicimos algo que me papá quisiera hacer: ver televisión. Hubo un momento en que mi mamá me pregunto con su cara de cucharita como estaba. Yo le sonreí y le explique que no lo había pensado mucho.
     Al próximo día fui al calendario, apunte mi dedo hacia el 25 de abril y pensé: “Este es el día que murió mi abuelo.”

martes, 14 de junio de 2016

Pensamiento V

     La mente no te respalda. No importa cuan amparado estes la mente nunca esta ahí para ti. Hay muchos ejemplos que pueden apoyar esta hipótesis, pero escogeré la simple opción de que no he podido escoger de que escribir. En otras palabras no me ha dado inspiración. Eso debe ser una prueba de que la mente no esta ahí para ti.
     ¿Por qué sucede esto? Es inexplicable, pues la mente es la única que sabe y no me dice nada.
Es frustrante querer una contestación que ni la mente puede llegar a contestar. Es espeluznante querer algo y no poder obtenerlo estando tan cerca.
     Pero, te da una razón para que no confíes en la mente. En otras palabras, cuestiona hasta lo que tu mismo piensas.